Tened en cuenta que yo tengo una vela ligera, y que mi preocupación no es correr como el demonio, sino ir seguro.
Una vez sentado esto, ya paso a consultaros la duda:
Leyendo "la práctica de la vela ligera", en el apartado de rachas, todo me parece claro y meridiano: el aumento de velocidad del viento real produce un alargamiento del viento y un aumento de su intensidad (o sea, que el viento vayamos al rumbo que vayamos rola hacia la popa). Para adaptarse a este cambio, debemos inicialmente amollar algo, dejando más abierta la vela y adaptando así al nuevo viento el ajuste de velas y orzando (girando la proa hacia el viento)

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Hasta aquí, normal.
Ahora bien, hay un esquema:

que dice que con viento duro la acción es la contraria.
O sea: vamos más o menos de través. Carga una racha: nuestro más o menos través ahora resulta un más o menos aleta. Y vamos nosotros y arribamos (decididamente aleta).
O más jorobado: vamos de aleta, se nos pone más de popa, y como la cosa está divertida, nosotros ponemos el barco con el culo en popa

y ... ¿a ver si trasluchamos?
¿O es que ahora me hice un lío y no es así como van las cosas?. La verdad es que cuando voy con el pasti, no me preocupa nada más que mantener el aparente donde tiene que estar y o bien girar o bien ajustar velas. La teoría sólo la aplico al planificar o cuando las cosas no van bien.