Gracias por la historia.
No soy un tocapelotas por naturaleza, así que de veras agradezco la historia y siempre digo que todos aprendemos de estas cosas. Tú esperando el parte, y los acontecimientos te dieron la razón.
Lo de "tocapelotas" viene porque me he acordado de la normativa sobre radiocomunicaciones. Se supone que no debemos escuchar conversaciones ni comunicaciones ajenas, se supone que no se debe difundir su contenido, y se supone que ni siquiera se debe difundir su existencia....
Claro que este caso es un claro caso de emergencia y estamos todos obligados a escuchar, y a contar para que otros aprendan, no como yo que escucho a los aviones de la OTAN pedir información a los mercantes sospechosos de traficar con armas , drogas o personas... ¡ostis, ya lo he contao!
