
En un momento dado, después de hacer un par de submarinos seguidos con la proa, amén de una escorada más allá de lo recomendable, le pregunté a mi hijo:
"¿Tu crees que eso que estamos haciendo es normal?"
...
El me miró y se limitó a arquear las cejas
...
A lo cual le respondí. "Es igual, no se lo comentaremos a nadie..."

(historieta verídica)