Mira Bribón, esto es muy sencillo de explicar y más complicado de hacer.
Piensa cuanto rebajarías tu barco en buena liz siendo objetivo; añádele un poco más porque cada día que pasas sin vender pierdes un día sin disfrutar lo nuevo y eso también vale. A continuación súmale los euritos totales que dispones para gastar y con eso empieza a buscar un barco que te cuadre.
No hagas a los demás lo que no quieras que te hagan a ti y seguros que llegas a un buen acuerdo, sea con un brooker o un particular.
Ahora ya sabes lo que cuesta vender... a todos.
¿Has reflexionado sobre lo que te costó?
Y no olvides que los extras y lo que hayas invertido servirán para que lo vendas más rápido a precio atractivo, pero no lo vas a recuperar nunca.
Lo dicho, buena suerte.
