Llegada a la bahía de Donostia-San Sebastién en agosto y en plena semana grande... llamo por rádio al club que gestiona las boyas y tras preguntarme una y otra vez si todo extrañado que como pretendía tener una boya sin reserva en esas fechas

con piedad y con múcha suerte me asigna una...

entre que no le debí de enterder muy bien

y que a la boya que me amarré estaba en un lugar múcho mejor

pues eso que amarro, recojo y cierro...cierro y me dejo las llaves detro

en eso que viene el botero y me pregunta que demontre hago en esa boya amarrado

resulta que la boya era de un abonado para toda la temporada que pagan un pastón y se obtiene tras un sorteo...

..tras conversar con el botero que me indica que mi boya está al final del todo .....a lo lejos y que mueva el barco

y entonces le indico que imposible

que me he dejado las llaves dentro

Muy amablemente me remolcó hasta mi fondeo...
