He podido comprobar este verano la diferencia de una hélice plegable a una que no lo era.
Navegando a vela, más que la ganancia en velocidad, que la hay, lo que más me gustó es la sensación de que el barco va como más "suelto" ....
A motor yo diría que "tiraba menos" que el año pasado. Quizás no hubieran acertado con el paso.
No me gustó (quizás por lo de ser novatos y no controlar bien el tema) todo lo que hay que hacer para que entre el overdrive ese. Tanto tener que jugar con la inversora cuando el eje ya está trabajando me daba un poco de yuyu.
Igualmente cuando después de muchas horas de navegar a vela necesitas el motor, quieras que no, se me pasaba por la cabeza eso de que "¿y si no se abre? Imagino que cuando lo hayas hecho muchas veces y no tengas ningún problema , el subconsciente se olvidará del tema.
Igualmente, uno no puede dejar de pensar en que si el barco se pasa unos cuantos días sin moverse en puerto, algún caracolillo tenga el capricho de querer irse a vivir entre los engranajes.
Por cierto, ese enorme freno que explicais que hace una tripala fija cuando navegais a vela es porque seguramente.... no la dejais girar libremente.
("que cab.....óoooon", jejejeje)