No pensaba hacer ningun comentario en el foro sobre el tema, pero las malas noticias se extienden rápidamente y son muchos los cofrades que me han llamado interesándose por mi situación:

, llegándome incluso versiones disparatadas sobre lo ocurrido.
El caso es que últimamente parece que sufro de mal de ojo (náutico): en aproximadamente 2 meses contabilizo dos abordajes (un por partida doble), he destrozado un spi y he tenido una avería grave en el arbotante con vía de agua incluida...
... pero lo peor estaba por llegar.
Ayer y mientras estaban colocando el eje y el arbotante, estando el barco varado, se cayó. No me pregunteis cómo, pero se cayó. Como puede imaginarse, una caida de un barco de más 11 toneladas y 2,50 metros de calado, no es una tontería.
Sin embargo, y dentro de la desgracia, hubo una inmensa suerte: nadie sufrió daños (ni el mecánico que estaba en su interior) y los daños son los mínimos que podrían esperarse. Excepto algun mueble del camarote de estribor, que se ha movido, todo lo demás está como si tal cosa. Las puertas y cajones abren y cierran como siempre. Seguro en algo habrá influido la carpintería de caoba maciza. Realmente, pertenece a un tipo de barco que no abunda mucho. Ahora, aún lo quiero más que antes.
Los daños se centran en la quilla (arrancada), la pala del timón y un poco en el camarote de estribor. El varadero ha tomado una clara y positiva posición y los mejores profesionales en su ramo ya han pasado por el barco y están ultimando los proyectos para dejarlo mejor que antes si cabe.
Aprovecharé para hacerle una revisión meticulosa, minuciosa y quisquillosa de arriba a abajo y espero que muy pronto eso será solamente un mal recuerdo.
Agradezco de todo corazón las muchas llamadas y mensajes recibidos de los que se han enterado por uno u otro medio, llegando incluso a ofrecerme su barco para calmar el mono que me pueda venir. Gracias.