Izaro, no seas malévolo. Está claro que la página web, como apunto, deja bastante que desear, pero los barcos son otra cosa. O eso cuentan los franceses, que son muy suyos publicitándose. De todos modos, podían cuidar un poco algo tan elemental.
Por cierto, tu barco estaba entero esta tarde. Fíate de mí y no de la cámara Web de nuestra aburrida marina, que a veces la electrónica es engañosa.

y abrazos.