Marsopa, con el niño pequeño yo tambien fui campista, con animo de darle al crio las mejores vacaciones posibles en los sitios mas saludables.
Yo elegi el Norte, esa inmensa playa de Noja, incrustada en un marco de verde vegetal esmeralda.
Pero claro, ese verde lo habia por lo tantisimo que llovia

, aunque lo hace con garbo, como dicen por ahi.
Asi que a la primera inundacion de la tienda de campaña y los enseres flotando tra un buen chaparron estival, a volver pero con caravana., y con una Metzeler amarilla y motor 6 cv atada encima para subir y bajar la Ria o pasar a Isla a por rabas . Para botarla en esa orilla cambiante y a marea baja, un simple carrito hecho canibalizando una carretilla de entregar bultos y un par de ruedas de Vespa. Segui yendo varios años, pero en cada ocasion habia desaparecido del casco de la villa alguna esplendida casona mas, y hace poco que estuve ya ni la reconocia, por el nuevo aspecto "logrado" a base de edificios de apartamentos para turistas veraniegos...ya ves si he pasado tambien por tus mismas peripecias, pero que no haremos por lo hijos, cuando toca hacerlo...que ellos no esperan a que "subamos de eslora"
Un saludo