Quien no lo haya hecho, que se lea (
por favor) el manifiesto que tan amablemente cuelga Ventarrón. Que lo lea y piense, y opine, él solito, sin dejarse influenciar (si es que es posible a estas alturas), y nos diga realmente en qué no está de acuerdo. Otra cosa será la forma de hacerlo.
Pero, sobre todo, que compare la concreción de sus propuestas con las vaguedades a que nos tienen acostumbrados los partidos políticos.

por Sol. Que no es un brindis al sol.