Tras la compra de un viejo Furia 33 (1980) me he planteado la necesidad de renovar los interiores, y entre otras cosas restaurar el piso.
Así que armado de paciencia y lija he comenzado el proceso. Tras desatornillar y retirar los tableros (tarea muy laboriosa ya que los tornillos eran de latón y las cabezas estaba bastante afectadas, muchas incluso sin ranura para el destornillador) lijado a fondo para eliminar barnices anteriores, arañazos, golpes,... usando diferente grosores de lija (grano 80, 120, 180, 240 sucesivamente).
Una vez terminado el proceso de lijado y limpieza, aplico barniz incoloro satinado de poliuretano mediante rodillo (hubiese quedado mejor a pistola pero no dispongo de ella) e inmediatamente a continuación paso una brocha fina muy suave en el sentido de la veta para eliminar cualquier rastro de burbuja debido al rodillo.
La evolución y resultado puede verse en las fotos.
Estado inicial:
Proceso de lijado:
(notese la diferencia entre la parte lijada en el centro y la original a ambos lados)
Tras aplicar barniz:
Agradecer la colaboración de la almiranta y la grumetilla a las que también tocó lijar. Y ahora mucho ron para quitar el sabor a polvo y barniz
