¡que razón tenían nuestros mayores cuando decían que, cuando se reúnen más de seis personas no se debía hablar de política ni de religión


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Siempre me llama la atención como personas a las que atribuyo gran sentido común y equilibrio en su modo de expresarse, pueden llegar a lanzar opiniones extremas cuando se tocan determinados temas.
Todo es mejorable, pero me parece que en un país, España, donde unos, otros y los de más allá, ¡todos¡ (siempre hay excepciones admirables) asaltan la hucha pública con el mayor descaro, resulta dificil hacer las afirmaciones que acabo de leer sin caer en la demagogia.

