Desde estrictas razones naúticas no entiendo que ningún aficionado se alegre de que otro compañero de afición, sea quien sea, se vea en la necesidad o disyuntiva de tener que retirarse de la practica de la naútica

. La calificación o descalificación de personas o instituciones solo responde a íntimas opiniones que deberían mantenerse en el ámbito de lo estrictamente privado o íntimo, incluidos aquellos que sientan la irrefrenable necesidad de comunicar a los cofrades sus opiniones extranaúticas.
