El proceso suele ser el siguiente:
Paso 1º: Como todos estamos de acuerdo en que hay que proteger el fondo marino, instalamos boyas para evitar la necesidad de fondear y, de paso, dar mayor seguridad a los navegantes.
Paso 2º: Como hay boyas, prohibimos fondear y hay que reservarlas con tiempo, el problema es que no puedes hacerlo por teléfono y no todo el mundo tiene internet a bordo ... y no siempre sabes dónde irás a navegar de aquí un mes ... Pero ya tenemos el fondeo limitado y/o prohibido.
Paso 3º: Y ahora que tenemos a la gente acostumbrada a usar las boyas y han aceptado las limitaciones de fondeo ... resulta que las boyas cuestan dinero .... pues hay que cobrar por su mantenimiento ... nada, una cuota que simplemente sirva para eso, mantenimiento.
Paso 4º. Ahora que ya tenemos boyas, se han acostumbrado a pagar, y hemos prohibido el fondeo, y nadie se ha quejado ... pues sacamos la explotación del campo de boyas a concurso público y así nos pagan un buen canon ... y el concesionario cobra lo que le da la gana ... porque claro, todo el que tiene un barco es millonario.
Algunas asociaciones acaban de pasarse más de un año luchando para evitar que se cobre por el fondeo en el Parque Nacional de Cabrera, de momento se ha conseguido. Pero por aquí hay muchos ayuntamientos que están planeando poner campos de boya de uso obligatorio y de pago ... aunque no esté claro que tengan competencia para ello ...
Así que cuidado que las boyas las carga el diablo ... y acaban cobrándolas los concesionarios amigos de la Administración de turno ...
Voy a brindar aunque sea sólo por aquello de hacer más digerible el tocho



salud!!!