Pues yo lo comparo al viajar; navegando a vela se viaja; a motor, uno se desplaza ... Con todos los respetos, claro está. Para mi es indescriptible el placer que se siente al desconectar el motor una vez salido del puerto e izar la vela. Pero .... ay !!!! Cuando vuelves y no se te pone el motor en marcha, la vela te complica un poco el amarre. Y que decir tiene el disponer de una auxiliar a motor que te permite acercarte a calitas inaccesibles de otra manera. O sea que, en el mar cabe casi todo
Sobre gustos, no hay disputas
Ronda para todos