A la vista de como se están desarrollando los acontecimientos, en cuanto al abanderamiento con pabellón extranjero, y viendo que la DGMM cada vez es menos querida y respetada por los navegantes de recreo, lo que va en detrimento de los derechos que esta DGMM creía tener sobre todos sus "vasallos", me viene a la mente unos versos de José de Espronceda:
Y en un mundo de tinieblas
vaga y siente miedo y frío,
y en su horrible desvarío
palpa en su cuello el dogal;
y cuanto más forcejea,
cuanto más lucha y porfía,
tanto más en su agonía
aprieta el nudo fatal.
Dicho de otro modo, durante años nos han estado exigiendo tanto que nos está haciendo huir hacía otras banderas. En la actualidad cuanto más se enfrenta a la realidad de otros paises, más pierde el respeto, la consideración y el prestigio, si es que alguna vez la DGMM lo ha tenido.
Un saludo.
