Este hilo me hizo acordar una anecdota relacionado con los cambios de nombre, esto fue hace fácil como 20 años en el club nautico vecino de mi ciudad en Argentina. En ese entonces el padre de un amigo se compro un velero pero odiaba su nombre, llevaba el mismo nombre que su suegra y por supuesto no se llevaban para nada bien. La cuestión que al final se pudo hacer con el, cambio el nombre y a la semana la suegra palmó.

Piensen lo que quieran es simplemente una anecdota por el cual el susodicho armador hasta el día de hoy recibe las bromas de lugar.

En mi caso, no soy supersticioso y no tendria problemas en el cambio.