Yo no se cómo será en otros barcos, pero en el mío la mayor es una lona de hilo sintético, con sables y en empopada no hay forma de llevala a la vía: porta de una amura o de la otra. Por muy fino que lleves el timón o lo lleve Russell Coutts en su mejor día, el barco se ve desplazado por las olas de popa y el viento ni es constante en intensidad ni en dirección y cuando me ha tocado rizar en ésas, sigues a rumbo porque no se puede hacer otra cosa, se suelta driza, se caza el amante del rizo todo cuanto se deja (está reenviado a la bañera) y se tira de la relinga de mayor como puedes (lleva cargaderas y eso ayuda un montón) y cuando entra la anilla en el cuerno del aries, tensas driza y amante del rizo y te sientas a recuperar el aliento.
