Ya tenemos la primera parte, ya está toda la fauna y flora eliminada.
Por cierto, hemos descubierto que después de los primeros cubatas, lo mismo te da rascar tu barco que el de al lado. Ya es un movimiento automático y terminas pareciéndote al niño de Karate Kid -dar cera, limpiar cera-.
Es increible como un velero se llega a transfomar en batea.

Unos ostiones listos para mojar con limón.

Lo que se está en el centro/derecha es un cangrejo.
Esta vez no hemos conseguido pillar ningún langostino... otra vez será.
Un saludo.
