A mi no me importaría que me pusieran unas velas nuevas (que ya van haciendo falta) aunque llevase publicidad de vete a saber quien (eso si, menos política como dice maese Ophiuchus

).
Un velero pasando frente a una playa casi siempre es fuente de atención y podría ser interesante para la firma publicitada.
Eso si. Seguro que nuestro amadísimo estado no dejaría pasar la opción para apretarnos más todavía
