24 de Junio
Habíamos decidido llegar solamente hasta Fuengirola. La razón es bien simple; Alberto debe abandonarnos para atender sus otras obligaciones de “jubileta”, que son las carreras de coches (compite y da cursos de conducción) y, como vive cerca de aquí, hemos terminado pronto. Por ese motivo hemos desayunado con toda tranquilidad, Jorge ha comprado el pan y unas cervezas y nos hemos puesto a navegar a eso de las 10:30.
Al salir pasamos entre dos mercantes. Un porta-contenedores cargado hasta los topes y otro casi vacío. Es impresionante la altura de la carga.
El mar, como acostumbra últimamente, sin una onda, pero a eso de las 12:00 empieza a presentarse un mar de fondo del SSW que nos hace la navegación un tanto incómoda. Tres delfines se entretienen cerca del barco frente a Benalmádena. Intentamos atraerles, pero no nos hacen ni p. caso.
Extrañado por el mar de fondo me conecto al “Internes” y veo que, en el centro del mar de Alborán, hay un buen viento del ESE y, después del estrecho, hay un E F5 a F6. Las olas varían desde 1,5 metros en Alborán hasta 2,5 metros frente al cabo Trafalgar. Eso lo explica todo.
Vemos muchos peces luna saludándonos con sus aletas, pero el tráfico de barcos de recreo sigue siendo prácticamente nulo.
Llegamos a Fuengirola (36º 32.549 N – 4º 36.950 W) a las 15:10. Nos atienden rápidamente y, después de amarrarnos al muelle de espera, nos asignan un amarre cómodo. Me informo en capitanía sobre el estrecho y se prevé viento F7 a F8 de E el sábado y el domingo. Como insisto en que somos patrones de recreo y no vamos de regata, decidimos quedarnos aquí hasta el domingo, que nos trasladaremos al puerto de La Duquesa, con la intención de pasar el lunes al Atlántico. De paso recogemos mañana a un nuevo tripulante, Fernando, que tiene la osadía de venirse desde “El Infienno” hasta aquí en autobús.
Preparo unos macarrones con panceta para comer. Después de la siesta paseito, compra en Mercadona y cenamos unos mejillones a la belga, es decir, al vapor con patatas fritas.
Charlamos un rato y a dormir.
Mañana será otro día.
