Quien conozca personalmente a Miguel Al Tanllaui le podrá encontrar miles de defectos, ( bueno, miles no, alguno que otro

) pero jamás saldría de la cabeza de Al Tanllaui la idea de ofender a alguien por discriminación. Ni sexual, ni racial ni religiosa.Es uno de los tíos con la cabeza mas abierta que conozco.
Me parece que se está hilando demasiado fino con una palabra que en si misma no esconde ningún misterio ni nada raro, simplemente, y como la mayoría de las palabras calificativas, el peligro está en la intencionalidad y no en la etimología.
Bueno, Morito, te envío un saludo! ( a ver si ahora alguien me critica por decirle morito)

chau , Boludo!
