27 de Junio
Salimos a la hora acostumbrada, es decir, las 10:00. Poca mar que nos viene por la amura de bbr y algo de viento.
A eso de las 11:00 se establece un través de F1 a F2 que nos anima a sacar génova y… ¡por fin! Navegamos solo a vela.

Hacemos unos 4,5 a 5 nudos y mantenemos esa situación hasta las 13:00 mas o menos.
Fernando había cambiado el desayuno. En lugar de leche con muesli se toma jamón de York y un magnífico te verde. Además, y por aquello del qué dirán, se trapiña un Stugeron. Total que hizo la singladura de maravilla y sin ninguna intención de volver a dar de comer a los pobrecitos peces.
A las 13:45, una vez arriadas las velas, doblamos punta Europa y entramos en la bahía de Algeciras. Como siempre llena de barcos petroleros fondeados, vendiendo crudo “libre de impuestos” a otros barcos que, muy frecuentemente, se encuentran abarloados a su costado.
Llegamos a la entrada de Marina Bay y busco inútilmente el antiguo lugar donde había que detenerse para hacer la entrada oficial.

Me acerco a la gasolinera y me indican que llame directamente a la marina (canal 71). Así lo hago y, ¡por fin! Puedo quedarme en Gibraltar.

Era la cuarta vez que lo intentaba, pero ya sabemos el refrán, a la cuarta va la vencida (o era a la tercera

). Nos asignan un amarre cómodo, justo bajo la oficina y al lado de los aseos (por cierto, muy limpios). Son amables y hablan un español very very gaditano.

El precio es de 15 libras/noche + 1 libra por agua y otra por luz (eso si lo solicitas, cosa que hicimos).
Comemos unos picoteos, siesta y a dar un paseo por la calle central. Compras de tabaco (menos de 50% del precio español

) para los amigos y familia y una botellita de whisky, cuyo precio es casi idéntico al de España. Por cierto, los comercios cierran a las 19:00.
Mi maldita espalda no me deja continuar el paseo. Las piernas me duelen enormemente. Me siento en un banco y digo al resto de la tripu que sigan adelante mientras yo regreso al barco. Que mala leche, coñ*.

Con lo que me gusta pasear y ver cosas nuevas, pero que le vamos a hacer. Eso es cosa de “la ansia…nidad” como decía nuestro querido Iruñaberri.
Mañana se prevé una bajada importante del viento, lo que nos permitirá pasar el estrecho cómodamente. Nos obstante saldremos más temprano que de costumbre, porque a mediodía el viento siempre arrecia por Tarifa.
Seguiremos informando.
Y ya de paso, algunas "afotillos"
"Er capi", camino del puerto de La Duquesa, con su barba de siete días
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El peñón, con su boina nubosa típica. Nótese lo "sobraos" que vamos de pasta, que utilizamos los billetes de 500 € como toalla.
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Vista del puerto desde nuestro amarre
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