Cita:
Originalmente publicado por Tahleb
Queridos todos y especialmente dirigiéndome a Jardavi y a Genovés, con los que compartimos una vez una situación bastante incorrecta (desde el punto de vista político y quizás policial) en la siempre añorada playa de Espalmador.
Como fiscal especial anticorrupción (uno) y administrador del fondo de reptiles del ministerio de asuntos exteriores (el otro) es posible que pudiéseis iluminar con boyas de peligro o faros de sector rojo las derrotas que proponemos los indocumentados que nos atrevemos a sugerir lo que habría que hacer para salir de ésta.
Si ambos habéis sido capaces de urdir una trampa suprema (soplarle la hermana a un nabab) o hacerse pasar por muerto ante la consorte (hermosa mujer, by the way) y los niños por mor del bien común, también podreis hacer de abogados del Diablo en un inocente foro. A fin de cuentas sólo es necesario tener ciertos conocimientos del intríngulis y mucho sentido común.
¿Qué problemas insalvables comporta una nueva ley electoral como la propuesta?
¿A qué debacles constitucionales o factuales nos conduciría un apriete de tuercas a la banca?
No sé si sois conscientes de ello, pero en este foro concurre una interesantísima selección de la ciudadanía: esa clase socioeconómica a la que lo mismo le puede dar por putearse la vida a bordo de un barquito como por montar el 2 de mayo o el 14 de julio.
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Lo cierto es que a tus dos preguntas, la respuesta que yo daría es algo así como NADA, no pasaría nada. Y aclaro lo que quiero decir:
A) Un sistema de listas abiertas me parece mucho más democrático y, si además le añadimos el tema de las circunscripciones bien llevado, resulta que el señor que ha sido elegido por Granada y directamente por los electores, independientemente del partido en que milite, se dará cuenta de que esos mismos electores, y no el aparato del partido, son los que tienen la clave de su permanencia en el cargo. Todos sabemos que cuando las encuestas vienen mal dadas, hay tortas por estar en los puestos de cabeza de lista, los que tienen más o menos el sillón asegurado ... pero ¿qué pasaría si eso ya no fuese importante? ¿qué pasaría si diese igual ir el número uno o el veinte de la lista porque tu elección depende no del aparato propagandístico de tu partido, sino de tu propia capacidad de convencer y, posteriormente, de gestionar? Pues lo que ocurriría es que el voto tendría mucho más valor, y que el votante tendría mucha más capacidad para hacer presión sobre los cargos electos ... un ejemplo de esto, aunque no perfecto, es el sistema estadounidense, todos estamos hartos de ver cómo los congresistas y senadores tienen equipos de gente que leen todo el correo que reciben de los electores, etc ... Así que yo, realmente, soy partidario de las listas abiertas ... lo que supondría que serían elegidos los candidatos que más votos obtuviesen, y no dos de este partido que ha obtenido el cinco por ciento, veinte del que ha obtenido el treinta, etc ... es sencillo ... pongamos un ayuntamiento con 30 concejales, y 100 candidatos ... pues se elige a los treinta más votados y listo. Aunque luego eso pueda crear problemas para elegir un alcalde o lo que sea ... , también forzaría a hacer política de un modo mucho más consensuado.
B) Apretar a la banca, pues no veo por qué no hacerlo, si los miles y miles de millones de dinero público que han ido a la banca hubiesen ido a las empresas a las que las Administraciones Públicas deben dinero, seguramente mucha gente no habría perdido su empleo, por lo que habrían seguido cotizando a la seguridad social y pagando impuestos en vez de acabar en el paro y cobrando subsidios, con lo que se hubiesen podido pagar miles, quizás cientos de miles de préstamos que están hundiendo a empresas y particulares ... y la banca, al ir cobrando esos créditos, se hubiese encontrado más saneada, con lo que no habría necesitado tantas inyecciones de dinero que ha salido de nuestros impuestos.
En cuanto al tema inmobiliario, podemos escribir y debatir durante años ... pero nadie me quitará de la cabeza que el hecho de financiar del modo alegre y despreocupado en que se financiaba la compra de inmuebles hizo que la demanda se hinchase de un modo artificial, subiendo los precios a un ritmo exagerado y haciendo que todo el mundo viviese un cuento de la lechera descomunal ... tan descomunal como el castañazo que nos hemos llevado al caerse el cántaro y quedarnos sin leche ...
En fin, no conozco todas las reivindicaciones de los indignados, o del movimiento 15 M, que parece ser lo más representativo de este colectivo, pero creo que si empezásemos por A y B, la cosa empezaría a encarrilarse ella solita.
En cuanto al tema de decisiones asamblearias o que pase algo como lo de Islandia, estoy de acuerdo en que no es aplicable en un país con 46 millones de habitantes, pero también pienso que la convocatoria de referéndums para la adopción de decisiones importantes, especialmente a nivel municipal y autonómico, es un sano ejercicio democrático que debería realizarse con más frecuencia.
Pero sigo siendo un firme defensor de que la idea de que las cosas no estén como nos gustaría, sino más bien francamente mal, no es excusa para incumplir la ley del modo en que se ha estado haciendo. Es decir, si uno empieza por pasarse las normas por el arco del triunfo, ¿qué legitimidad tiene para decir que hacen falta otras?



salud!!!