Creo, estimados cofrades, que deberíamos trascender de la manida posición de derechas o izquierdas, rojos o azules, sur y norte. El engaño es hacer prosélitos, que se baten por el rey, siendo el rey cualquier causa, cualquier bandera por la que se lucha, independientemente de su valía o de su bondad. Que manitú me perdone por la parábola que voy a proponer, pero es como, si dándote por c^lo con fiereza, estuviera bien si fuera Rajoy, y mal si lo hiciera Zp, (o vicerversa), simplemente porque "simpatizo" o soy del bando. Yo no soy de más bando que el que proponga lo más cercano al bien común más amplio, y siempre que se vote. Derechas e izquierdas, arribas y abajos, no hacen más que distraer nuestra atención. El asunto es si queremos tener una democracia tutelada y corruptible para siempre, o alguna vez empezaremos a cambiarla.
Muchas cervezas, que hace calor



