Salud y ronda mañanera para l@s piraton@s que nos siguen por estos mares
A las dificultades de encontrar internet lejos de las poblaciones más populosas, la cofrade Itaca ha conseguido que la tarjeta PCMCIA de Moviestar me funcione perfectamente, asía que allá va la crónica de estos tres últimos días.
Día 31 martes
Noche toledana, la brisa del SW de ha transformado en ventarrón del NE a rachas de F8, con 35 metros de cadena para el fondo de 7 m ningún problema, en el fondo de fango, frente a la marina.
Metidos de lleno en el dédalo de islas croatas, utilizamos un cuaderno derrotero, comprado en Bari, se llama “Dalmacia, Istria y Montenegro, 777 puertos y fondeos” por 30€ es un buen complemento a las cartas electrónicas que llevamos y para un vistazo rápido a la situación, utilizamos la carta inglesa M23 Adriatic Sea
Salimos sin prisas de marina Dubrovnik a las 10h, remontamos la costa hacia el norte con las islas de Lopud y Sipan por babor, navegamos a vela mientras el viento nos viene por el través de babor, una rolada al W, otra vez a motor, de momento no podemos permitirnos liarnos a bordadas, rumbo directo al norte de Sipan.
Estas islas escasamente pobladas están cubiertas de vegetación, el fondeo es complicado pero no imposible en sus fondos profundos. Elegimos un recoveco a sotavento de los 18 nudos que soplan, fondeamos en 7 m dejando la popa a escasos 10m de la orilla. Revisamos el fondo para evitarnos sorpresas, pero está limpio, disfrutamos del lugar con baños y una buena comida. Por la tarde nos acercamos a la población de Sipanska Luka al fondo de una rada, un pequeño villorrio con su pequeña marina, pero preferimos fondear frente al pueblo. Apenas media docena de barcos amarrados en el pequeño muelle.
Mas tarde nos hemos enterado que se puede largar ancla y amarrar popa al muelle de los restaurantes, ya que tiene 2,5m de calado.
Desembarcamos para dar un paseo por el tranquilo pueblecillo y decidimos cenar en restaurante, acertada decisión por que hemos disfrutado de unos hermosos pescados frescos como hacía tiempo y a un precio más que razonable.
El viento ha seguido soplando con intensidad hasta bien entrada la madrugada, provocando una ola muy corta, pero que ni tan siquiera originaba cabeceo al Bahía las Islas.
Hoy solo hemos navegado 20 millas
Día 1 Miercoles
Salimos de Sipanska Luka a las 7,30h, día esplendido. Cruzamos al Canal Mljetski, que separa la península de Peljesac de la isla Mljet. Una brisa del NE de F3-4 que nos permite disfrutar de la navegación con el mar en marejadilla, rumbo al Parque Nacional de Mljet situado en el extremo W de la isla.
3h después y 20 millas, entramos en el fondeadero de Polacê, el sitio es precioso una profunda bahía rodeada de exuberante vegetación, fondeamos en 8m bien pegaditos a la orilla que cae a pico, a 3m de ella hay no menos de 4m de profundidad.
Nos llama la atención, lo mismo que en el lugar que ayer estuvimos fondeados, la gran cantidad de basura en los fondos, creemos que esto empieza a ser la desagradable realidad de estas costas y no solo en el novel país de Montenegro.
Nos bañamos y comemos sin que ningún guarda del parque venga a cobrarnos peaje alguno, así que a las 14h levantamos el fondeo y ponemos rumbo a la isla de Korcula. Fuera de la profunda bahía sopla el Mistral, en Croacia este viento es predominantemente del WNW a partir de medio día, hasta la puesta del sol, es sinónimo de tiempo estable y soleado, aunque puede ponerse durillo, como más tarde hemos comprobado.
Aparejamos un rizo a la mayor y el rumbo a Korcula es una ceñida a rabiar, el Mistral está establecido en 20 nudos, sin apenas ola navegamos muy rápido, disfrutando de la particular regata, que disputamos a la cantidad de barcos que llevan nuestra dirección, todos charteristas, a los que sobrepasamos con rapidez.
A medida que alcanzamos la isla de Korcula y nos aproximamos al canal de Peljeski que separa la isla de la península de Peljesac, el viento ha ido aumentando hasta alcanzar 34 nudos, hemos tomado el 2º rizo, para no ir tan forzados. Verdaderamente hemos disfrutado de una ceñida de 20 millas, hasta alcanzar el dédalo de islotes próximos a la isla, cuya capital también se llama Korcula, ciudad natal del famoso viajero Marco Polo.
Arriamos velas y nos internamos por los pasajes interinsulares, afinamos la navegación sobre la carta por que los fondos son bajos y los pasos estrechos, hasta alcanzar la ciudad que tiene una buena marina pero totalmente saturada, ni tan siquiera hemos entrado, al ver que un par de barcos salen hacia una cala cercana, allí nos dirigimos nosotros, ganándoles por la mano la estrecha entrada
Afortunadamente hemos metido el barco en un buen hueco a la primera, largando el ancla con fondo de 12 metros, preguntamos al patrón de un nuevecito First 44, situado a nuestro estribor, cuanta cadena tiene echada, nos dice que 40 metros, la misma que hemos largado nosotros, aún hemos de permanecer atentos porque los que van llegando intentan el fondeo muy encima nuestro, cosa que no hemos permitido en un par de ocasiones. El viento sigue soplando fuerte y los borneos son importantes hasta que al ponerse el sol, se tranquiliza todo el fondeo.
Desembarcamos y por una carretera alcanzamos enseguida la preciosa ciudad, pero como pasó en Dubrovnik, saturada de turistas, está claro que si queremos disfrutar de la naturaleza hemos de buscar lugares lejos de los tour-operators. Estos lugares son para tomar nota y visitarlos fuera de la estación veraniega.
Día 2 Jueves
Salimos de Korcula a las 7,30h, nuevamente sin viento, con la patina de agua en el canal Peljeski, como en un pantano y ayer era un hervidero, como cambia el panorama en unas horas.
Navegamos rumbo a la isla de Scedro al sur de Hvar, protegiéndonos del mistral que soplará a medio día. En 20 millas alcanzamos la islita, fondeamos en la primera cala que vemos libre, pero nuevamente la suciedad es algo que hemos de acostumbrarnos, la playita del fondo está llena de todo tipo de desperdicios depositados por las olas, que desastre, al menos el agua se encuentra muy limpia.
Después de comer ponemos proa a las islas Klement situadas en la punta W de la gran isla de Hvar. Alcanzamos una protegida bahía al sur de una islita llamada Jerolim, rodeada de pinares, una preciosidad y estamos solos, está claro que la gente se reúne donde hay bullicio, a pesar de todo, en una esquina hay un bonito restaurante que es frecuentado por pequeños grupos venidos de la isla principal.
Al desembarcar vemos como es habitual cantidad de desperdicios pero maderas más que otras cosas peores y alguien ha sugerido que una barbacoa no estaría mal. Por la mano hemos cogido la propuesta por que abordo tenemos los elementos necesarios, y la parrilla del horno nos servirá de sostén a salchichas, choricillos, berenjenas, cebollas y pimientos que hemos preparado a la brasa,
Genial la velada que hemos pasado, recordando viejas canciones al calor de las ascuas
Día 3 Viernes
Salimos de Jerolim como viene siendo habitual, a las 7,30h con bonito día y sin viento para variar. Cruzamos por un estrecho paso las Klement para bordear la isla de Havar por el W y acercarnos a las islas que rodean Spliz, segunda ciudad de Croacia, en la que, por el momento no tenemos intención de recalar. Tomamos por objetivo de medio día la islita de Borak que tiene una bahía abierta al sur, aunque hoy el mistral no parece que tenga intención de soplar y si vemos unos negros nubarrones acercarse por el norte.
La bahía que hemos elegido tiene un pequeño pueblecito con su restaurante en letras bien grandes, pero un poco incómodo el fondeo por la ola que provoca el ir i venir de los tractores a media milla.
Sin hacer sobremesa, nos vamos en busca de un amarre en el cercano puerto de Rogoznica, no tienen buen aspecto los nubarrones que ya an ocultado el sol.
En la marina Frapa, ni un amarre libre, nos mandan a otra marina a un par de millas más al norte, pero vemos que en el puerto pesquero a otro lado de la recoleta bahía hay veleros amarrados, popa al muelle. Allí vamos y afortunadamente quedan dos huecos que rápidamente hemos ocupado los dos que primero hemos llegado.
No hemos terminado casi de amarrar cuando se ha desatado la tormenta, con lluvia y viento de 35 nudos, en el amarre nos pilla de través y hemos de reforzar muy bien las amarras, aunque en poco más de una hora queda el cielo tan despejado como todos los dias.
Afortunadamente, tenemos agua para cargar el tanque, que ya andábamos un poco precarios, aprovechando para hacer colada y limpiezas varias.
En el pueblecito son fiestas y hemos tenido bastante jolgorio hasta bien entrada la madrugada.
Intentaré colgar incluso las fotos mas tarde
Salud
