En mi opinión y experiencia, navegar sin duda alguna va de maravilla para sanar muchas de las dolencias que son fruto del estrés y ansiedad. A veces, creo que comerse el coco por no poder navegar puede llegar a ser peor que navegar en sí mismo.
Si las dolencias físicas son tan limitativas que os impiden realizar las maniobras necesarias para gobernar el barco, yo lo que haría es salir a navegar con otros patrones amigos que os puedan acompañar, pero no dejar de navegar siempre que sea posible.
Yo no soy médico, es sólo una opinión viendo cómo me mejora todo cuando navego ...
Y muchos ánimos, Boquerón, que ya vas cuesta abajo!.

LDN