Esto hace realidad los versos de Espronceda cuando dice:
"No corta el mar
si no vuela..."
Estos aparatos, en realidad lo que hacen es aprovechar el efecto suelo, no levantan sus fuselajes más que un escaso metro de la superficie, sea del mar o tierra, tienen limitado su vuelo a las condiciones del "terreno", y lo que ganan es velocidad sobre un transporte marítimo convencional.
Son ya muy viejitos, y vista su escasa difusión, poco prácticos.

