Rumbo a Hammamet
Ya llevamos unos días aquí, así que es hora de partir y seguir viaje.
El Cap’s saliendo del puerto de Sidi Bu Said
Tenemos unas 140’ hasta Hammamet. Intercambiamos algunas palabras con otro barco que venía de Cádiz. Será el único barco español con el que nos crucemos en Túnez. Todo está tranquilo al salir pero al mediodía el viento empieza a subir hasta 25’.
Conseguimos salir del golfo de Túnez después de unas cuaaantas horas. Ahora hay que dar la vuelta al Cabo Bon. Esta región es de las más ricas del país. La agricultura es la principal actividad económica.
La pantalla del ordenador compartiendo el Max Sea y el AIS
Cabo Bon
Empieza a oscurecer. No me hace ni un pelo de gracia tener que navegar de noche. El susto de la anterior travesía aún me dura y decidimos hacer noche en un puerto de pescadores que está en el camino, Kelibia. Leemos en el derrotero que no hay apenas amarres pero siempre te acogen abarloándote con otro barco. Ya es de noche y llegamos al puerto a las 23 horas. Nuestro tercer tripulante, el Max Sea, resulta crucial para hacer la entrada a puerto. Apenas se ven pequeñas luces de barquitas de pescadores a las que hay que ir vigilando con un cuidado extremo y no conseguimos ver las luces verde y roja de entrada al puerto. Yo voy arriba vigilando los pesqueritos y Ja en el interior mirando la pantalla del Max Sea y maniobrando el barco con el repetidor del piloto automático. Una vez en la bocana del puerto el foco que llevamos nos ayuda a buscar un hueco donde poder abarloarnos. Un hombre salta a través de cinco o seis barcos abarloados y llega a un pequeño barco inglés al cual nos dice que nos abarloemos. ¡Uf! Ya estamos a salvo. Pasamos por la aduana y pagamos 6 dinars (3.50 €) por pasar la noche allí. Paseamos por el puerto de pescadores, saltamos las redes, todo está oscuro, los hombres nos miran… pero nunca sentimos sensación de miedo o inseguridad (ni aquí ni en ningún otro lugar de Túnez). Volvemos al barco y un italiano que está abarloado en nuestra fila nos dice que mañana a las 5 am se marcha. Es casi medianoche, qué gracia nos hace después de todo el día navegando tener que levantarnos tan tempranito.… Ponemos el despertador a las 5 pero son todavía las 4.45 cuando oímos gritos y golpes en la cubierta. El italiano ya estaba soltando las amarras y al inglés que navegaba en solitario y a nosotros no nos queda otra que salir.
Dejamos Kelibia aún de noche y seguimos rumbo a Hammamet.
Kelibia
