Desde que entré por primera vez en el Foro, no dejo de leer comentarios acerca de lo bien que se navega con la Almiranta a bordo.
El caso es que a mi Almiranta no le gustan los barcos, y abusando de la generosidad de la Taberna, he pensado que a lo mejor, algún cofrade me prestaba a su Almiranta para salir a navegar un rato, bajo solemne promesa por mi parte de devolverla sana, salva y sin mácula, pero claro, como seguro que alguno me ofrecería a su suegra bajo solemnne promesa también de no molestarse en recuperarla, mejor no pido nada y me quedo con las ganas de salir a navegar con la Almiranta (propia o ajena)


Y éstas para aminorar la caló, que ojú la caló que jase.