El amantillo.
Ese gran amigo de los cabezas blandas como yo.
Se tensa el amantillo, y asunto solucionado, para el ratito del fondeo y demás.
Para navegar, el arraigo de botavara está en el lugar exacto para la escora exacta y el ceñir exacto que el diseñador maniático del barco ideó.
Es decir, me sumo a Nefta. Si subes el arraigo elevas el centro vélico. Además reduces la ceñida un poco.
En fin, sin alarmismos, que cada uno lo tiene claro. Pero si se trata de que la botavara esté alta al hacer maniobra, con todo el mundo alerta y preparado para virar... es una cosa. Otra es si el deseo de botavara más alta es con el ancla echada y las cervecitas abiertas.
¡Suerte con lo que hagas!
