Llegamos a Mazarrón justo con hora para comer. El nuevo puerto deportivo está recién abierto, las instalacioines sin acabar y los pantalanes flotantes -supongo que será lo que pondrán- sin poner, pero es bonito, en el centro del pueblo y el personal de lo más amable.
A media tarde, baldeo al barco y a la tripulación:
En Aguilas nos esperaban otros amigos, pero vinieron a vernos ya a Mazarrón, y estuvimos con ellos durante los días que permanecimos allí y en Aguilas, visitando también Murcia y Lorca con ellos.. Paco y Jose son fantásticos, así como sus hijos, y el menor -Mario- ya es algo increible. Es Super Mario, desde luego.
La isla del Fraile:
El día 24 hicimos la travesía de Mazarrón a Aguilas, a donde Paco nos consiguió un amarre:
Un amarre con fantásticas vistas:
Tanto en Mazarrón como en Aguilas nos visitaron también nuestros amigos de Murcia que, desde que estuvimos en San Pedro del Pinatar, se desplazaron muchas noches al puerto en el que estuviéramos para compartir con nosotros la cena y un buen rato de tertulia después.
El 25 partimos con idea de parar en Garrucha, donde unos amigos, Pepe y Jose Luis nos habían buscado amarre. Mucha piscifactoría por el camino:
Llegamos sobre la una de la tarde a Garrucha, pero el parte para el día siguiente no estaba claro y era un buen día para bajar hasta el cabo de Gata, aunque el mar estaba algo incómodo, pero teníamos viento de popa, y nuestros amigos también pensaron que era mejor seguir, no fuera a que tuviéramos que quedarnos allí unos días. Así, repostamos gasóleo y víveres y partimos. El Olaje amarrado en Garrucha:
El tiempo mejoró a medida que nos acercábamos al Cabo de Gata y además navegábamos a buena velocidad. A las 6 de la tarde estábamos frente a San José. Llamo con el W/T y me dicen que tienen sitio. Increible, pero cierto, así que nos vamos para el puerto:
El agua estaba tan limpia y clara que hasta nos bañamos en el puerto, y también revisamos el casco, Había un plástico en la hélice que aproveché para quitarlo.
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