MARÍTIMA Los navegantes retenidos se integran en Laxe a la espera de una solución
El pago por una ayuda que no pidieron les impide volver al mar
Autor:
juan ventura lado Localidad:
carballo / La Voz Fecha de publicación: 21/7/2011
«Si esta situación se prolonga mucho tiempo, yo me caso aquí», asegura Roberto Bertaggia, el marinero italo-belga, que junto a su compañero, el suizo Jean Hager, cumplió ayer dos meses de estancia forzosa en Laxe. Ambos se encuentran retenidos en la localidad desde el 3 de junio y lejos de sus países desde mediados de mayo.
Los 26.000 euros que les reclaman los pescadores que remolcaron su barco cuando estuvo próximo a varar en la playa de Laxe, les han sumergido en un proceso judicial al que todavía no le ven una pronta salida. El Juzgado Marítimo Permanente de Ferrol les exige un aval de 20.000 euros, pero ellos se niegan a pagar, porque no consideran justo hacer frente a una cantidad tan desorbitada por una ayuda que nunca pidieron.
Entretanto, prefieren tomarse lo sucedido con humor y aprovechar la hospitalidad de los demás vecinos de Laxe para integrarse en el pueblo. Jean comparte sus amplísimos conocimientos de vela con quien se lo pide, y Roberto, medio en broma, piensa en preparar una exposición de pintura submarina de la Costa da Morte, ya que tiene que pasar tantas horas en el
Searing, el velero de casi 18 metros en el que llegaron a Galicia y que ahora, además de la garantía del pago del rescate, es su casa.
Siempre han destacado el excelente trato de la gente, que consideran incluso exagerado. «Han llegado a venir de Cáritas a ofrecernos comida», relata Roberto, que se muestra agradecido, pero destaca la comicidad de la situación, porque ninguno de ellos es millonario, pero ambos reciben su paga de jubilación y tienen para vivir.
«Nos ha dado tiempo a visitar Vimianzo, Camariñas, la playa de los Cristais, el Dolmen [de Dombate]... Ahora cuando viene alguien que no conoce por aquí, nosotros le hacemos de guías», bromea Bertaggia, que mata las horas hablando con su familia por Internet, desde el bar As Sinas, al que acuden a diario porque la camarera les habla en francés.
Sin embargo, no todo es fiesta y, en el fondo, empiezan a estar cansados de esto. Han contratado un abogado para que los ayude a salir de Laxe.
«Jean tenía un cliente [para enseñarlo a navegar] el día 15, que ya ha perdido. Yo debía inaugurar una exposición en Bélgica en septiembre y ya no podré hacerlo», explica Roberto, que está convencido de que las reclamaciones interpuestas por los marineros carecen de sentido y espera que «las autoridades no le den la razón, porque sentaría un precedente muy malo y rompería la solidaridad del mar».
«Ahora, cuando viene alguien que no conoce por aquí nosotros le hacemos de guías»
Roberto Bertaggia
http://www.lavozdegalicia.es/galicia...7G21P27993.htm