¡Magnifico hilo! Es gratificante ver que existe un buen puñado de cofrades que compartimos achaques y dialogos de ambulatorio propios de nuestras quintas

. La animosidad de los contertulios resulta contagiosa y es demostrativa de que se puede mantener la afición si se sabe atemperarla a la evolución (¿involución?) de nuestro organismo y aptitudes.
