Profe: Juanito, cuéntale a la clase la historia con moraleja que te encargué como trabajo para el fin de semana.
Juanito: Mi abuelo fue aviador durante la guerra. Un día su avión fué alcanzado y debió saltar en paracaídas. Llevaba una pistola automática, un cuchillo y un frasco de whisky que se bebió en el descenso por si acaso se rompía al llegar al suelo. Al aterrizar tuvo la mala suerte de caer en medio de un grupo de veinte enemigos. Mató a 15 con la pistola, hasta que se le acabaron las balas. Con el cuchillo mató a 4, hasta que se rompió la hoja entre las costillas de uno. Al último lo mató con las manos desnudas.
Profe (horrorizado): Pero ¿cuál es la moraleja en esta historia tan horrible?
Juanito: Es mejor no tocarle los huevos al abuelo cuando ha estado bebiendo!
