En motril a bastante distancia de la costa hay calderones, que aceptan visitas de embarcaciones, yo estuve con ellos hace nueve años.Estaban estáticos, los vi por casualidad, no sabia nada de esto. Uno se me acercó al barco casi rozando la cabeza con el casco y yo acojonado me quedé inmovil.Como no pasaba nada se sumergiói lentamente como hiciero sus compis y se perdió.
Mas tarde entendí que vino a que lo tocara o le diera algo, pero el que no sabe es como el que no ve, y daria cualquier cosa por volver a verlos.
