Yo tengo otra historia de gaviotas, pero con final mas triste.
Habíamos estado toda la noche pescando en la playa, por la mañana empezamos a guardar las cosas y nos hicimos un café, estábamos sentados tomando el café y charlando sin prestar ya atención a las cañas que faltaban por recoger cuando nos dimos cuenta que una gaviota estaba haciendo unos vuelos estrañisimos.
No dejaba de hacer piruetas y caer al agua, volvía otra vez con las piruetas y otra vez al agua, el caso es que nos quedamos mirando para ella sin imaginar que podía estar enganchada en alguna de nuestras líneas, cuando volvimos la vista hacia las cañas, efectivamente había una que no dejaba de moverse, era la de la gaviota. Intentamos no recoger rápido para no dañarla y muy poco a poco la fuimos trayendo a la arena.
El hilo le había dado varias vueltas al cuello y la tenía amarrada por todo el cuerpo, estaba viva pero exhausta, con mucho cuidado la fuimos desenredando, cuando llegamos al cuello vimos con pena que el hilo (utilizamos hilo trenzado) le había producido profundos cortes, le tapamos la herida como pudimos y la dejamos en la arena junto al agua para ver si se recuperaba.
Continuamos recogiendo y antes de irnos fuimos a verla pero había muerto, sé que solo es un pájaro, molesto la mayor parte de las veces, nos ponen el barco lleno de m*erda y les llamamos las ratas del mar, pero recuerdo que ese día regresamos con una profunda pena.....
Que complicados son los sentimientos algunas veces!
Un Saludo
Pirata