Travesía Alicante-Tabarca en semirrígida 3.90
Ayer domingo hice una pequeña travesia desde el Club de Regatas Tiro Pichon (Alicante) a la Isla de Tabarca.
Mi embarcación:
Valiant 3.80.
Año antigüedad: 2002
Motor: 25 cv
Tripulación: 4 adultos (Está despachada para 5).
Distancia total ida y vuelta: 25 millas.
Salimos a las 9:30h (Aproximadamente) desde el Club de Regatas de Alicante Tiro Pichon, el mar a primera hora de la mañana en muy buen estado, pequeñas ondulaciones y un viento con fuerza 2-3 nudos (aprox). Que bonita es la bahía de Alicante, es una buena noticia saber y observar que aún quedan costas libres de civilización, entre la zona de Urbanova y Arenales del Sol una costa sin edificios ni construcciones cercanas, una vez llegas a la altura de Los Arenales del Sol de nuevo zona libre de edificaciones hasta el faro de Santa Pola. Como consecuencia del buen estado de la mar, en poco tiempo estabamos plantados en la Isla de Tabarca, yo ya había estado unas cuantas veces a lo largo de mi vida incluso había hecho esta travesia en repetidas ocasiones pero en “kayak” con amiguetes. Gracias al foro la noche anterior empece a leer donde fondear y si era posible hacerlo en puerto. Cuando llegue a puerto descargue a mis dos amigos y a mi mujer (Que está embarazada) en el muelle y me dirigi a abarloarme a otra embarcación. Cuando estaba haciendolo un hombre empezo a gritarme desde la costa que la quitase de donde la estaba amarrando porque molestaría a las Tabarqueras (Barcos de turistas que van a la Isla).
De pronto aparecio otra persona desde el muelle que me dijo que la dejara abarloada a una embarcación de madera que estaba muy deteriorada. La amarre de proa a popa y quedo perfectamente fijada. La faena fue que eche en falta mis “escarpines” de suela dura del Decathlon (20 euros me costaron en su día), las rocas y demás cuerdas del fondo complicaban caminar hasta la orilla.
Una vez en la isla fuimos a la playa principal (A la zona 0…jeje) con todos los turistas, aguas limpias y un paraje insolito, mis amigos que son de Madrid alucinaba, estaban muy a gusto. Desde Tabarca se puede observar hacia el sur; Torrevieja, Guardamar, Santa Pola, si observas en dirección norte; Arenales del Sol, Urbanova, Alicante, Albufereta Cabo Huertas y en los dias claros Benidorm.
A continuación fuimos a reservar en los restaurantes para comer, el precio del menú varia según quieras caldero o paella. El precio del menú de caldero ronda los 20-25 euros y la paella de marisco 15 euros. Lo comentaba con mis amigos y efectivamente da la sensación que entre los restauradores de la isla tienen unos precios mas o menos establecidos para evitar competencias desleales.
A eso de la 13:30h nos sentamos a comer en el Restaurante Gloria, casualidades de la vida miro a la barra y el hombre que había estado dándome instrucciones y ayudándome a amarrar la embarcación era el dueño del restaurante… me acerque a hablar con él y darle las gracias, me comento que la barquita aquella era suya y que sin problemas que cuando quiera ir a Tabarca la abarloada la suya. Este restaurante era familiar a todas, porque todos eran clavados, la paella brutal, sin duda la comida en Tabarca sabe mejor.
Después de comer dimos un paseo por la isla, los chavales en la zona sur se dedican a saltar desde grandes alturas y hay zonas de calas alejadas de la playa principal mucho mas tranquilas y con fondos marinos más atractivos. Bajo la iglesia de Tabarca (Eterna restauración) existen unas cuevas que son empleadas por los lugareños como trasteros para enseres personales.
Mencionar que tanto en la zona norte como en la sur (Fuera de puerto) es espectacular la cantidad de barcos que pueden fondear un domingo en Tabarca, parecía eso un club náutico deportivo de cualquier ciudad, era increíble. Lo bueno de fondear con una barquita como la mia es que la puedes dejar en puerto sin problemas y despreocuparte de garrear (Algo bueno tenía que tener…jeje).
A eso de las 15:45h empezó a soplar viento sureste y decidí poner rumbo de regreso a casa y gracias a que una vez mas la prudencia me evito un mal trago y más con mi mujer embarazada. Las olas que se formaban consecuencia del viento de superficie generaban unas ondulaciones y olas considerables que se acentuaban en la zona del cabo de Santa Pola por el encuentro de corrientes, por suerte (Según mi tripulación) jugando con el timón y potencia corrí las olas que entraban por popa sin mayores complicaciones, eso si, de vez en cuando casi sin quererlo surfeaba la ola y cuando otra ola empezaba era como chocar con una pared de agua (Sabéis a lo que me refiero), casi sin quererlo nos plantamos de nuevo en nuestro puerto base y a hacer el “ritual” que hago siempre; Endulzar, echar el anti humedad para la electricidad y motor, etc…
Gran jornada y otro disfrute más con mi trasatlántico.
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