Ayer salí a correr por la sierra de Santapola y desde la Torre del Moro se veía tal concentración de barcos en Tabarca que pensé en la posibilidad de que hubieran montado un Club Náutico en la isla. Para mí Tabarca tiene su encanto especial en septiembre y octubre, sin tanta gente, y con sus aguas igual de cristalinas.
Enhorabuena por la travesía. Tabarca tiene algo muy especial para quien la visita. De jovencitos acampábamos en la isla (se podía, tiempos aquellos) y esos días eran inolvidables.

