Yo llevo años en esta bahía. Años y tres barcos que han padecido el descaro dominguero (en este caso agosteño) de los que campan a sus anchas. Pero lo peor no es el tráfico de mercantes, ferries y pesqueros. Tampoco el de las lanchas de pasajeros (mi puerto base está en la Marina de Pedreña, así que convivo a diario con el servicio regular y las dificultades del canal de acceso con marea baja). Lo peor, sintiendo mucho el comentario, es la actitud canalla y muy española de bastantes embarcaciones a motor, incapaces de respetar un fondeo e ignorantes de cualquier lógica marinera.
Agosto es insoportable y ya algunos, puesto que tenemos la suerte de navegar todo el año, nos planteamos dejar el barco olvidado en alguna fondeadero legal, o incluso en tierra, y “abusar” de los que alquilan a la desesperada durante este mes, endosándoles el atraque. Yo ya llevo dos años haciendo la varada en agosto y, es triste decirlo, evitando los fines de semana y los días esplendorosos. Vamos, que celebramos la lluvia con tal de navegar en paz.
Por supuesto que saliendo de la bahía tienes vía libre, pero eso no te exime de entrar y salir para volver a puerto. Y es precisamente en canales y zonas más o menos balizadas donde comienzan los problemas. Una lástima.
