Osea:
al navegante perfecto, no le gusta el Champagne, o el Cava.
El navegante perfecto, tiene que ir hecho un cochambre.
El navegante perfecto ha de tener un barco antiguo (¿viejo?) eso si, muy cuidado.
El navegante perfecto ha de estar siempre en el centro de una tormenta.
El navegante perfecto ha de tener un barco de vela ¡por supuesto!
El navegante perfecto ha de haber cruzado como poco dos veces el Atlántico en cada dirección.
El navegante perfecto no puiede tener un puto duro.
El navegante perfecto ha de salir al menos cuatro días a la semana a navegar.
El navegante perfecto mira con desdén a los barcos del pantalán que no se mueven. ¡Lo que haría él con ellos!.
El navegante perfecto tendría otro barco mejor, pero ¡quiere tanto al suyo!
.............................. Para añadir cosas que se me olviden.
En fin
El navegante perfecto es un capullo.
Prefiero ser navegante imperfecto
