
Te entiendo perfectamente, amigo cofrade. Cuando vamos en nuestros veleritos alegran la vista, pero el año pasado mi mujer y yo nos vimos rodeados de una manada de 5 delfines estando en una piragua en mitad de la ría y he de reconocer que la perspectiva cuando vas sentado a ras del agua y un bicho más grande que tu piragua se le da por juguetear contigo no es tan divertido.