Cita:
Originalmente publicado por vertijean
Yo he nadado , si querer , con toda clase de bichos , hasta una vez con un crocodilo , en Nicaragua , tiburones y demas y te puedo decir que estos bichos nadan " despacio " y mirando donde van me asustan mas los atunes y otros marlines que van a mas de trenta nudos , en grandes bancos , y si te pillan de por medio es como si te atropella una moto : se acabo 
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Totalmente de acuerdo Vertijean, yo también he nadado con algún bicho de estos y corroboro lo que dices, normalmente estos bichos, son curiosos y vienen a ver pero rara vez se te acercan como para poder tocarlos, ni los tiburones lo hacen, se quedan dando vueltas a tu alrededor, esperando un despiste tuyo jejeje



, para "probarte", es broma, eso no pasa más que en las películas.
Yo, en medio del Atlántico, me he visto sorprendido por un banco de delfines que vino a la proa del barco. Estaban nadando por proa del barco, un cata, entonces paré el barco y me tiré al agua para ver si podia tocar alguno de ellos. Fracaso total, en cuanto paré el barco, la mitad se fué y en cuanto me tiré al agua se piró el resto de ellos y yo me quedé allí más solo que la una y con cara de pringao



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Otra cosa seria que los acorralases y les molestases de alguna manera, entonces cualquier animal, por muy bueno que sea, se sentirá amenazado y responderá en consecuencia. Cuidadín también si tienen crias ya que son muy protectores y no permitirán ni una tontería.
Como en todo en la vida si se les respeta, los animales salvajes, tampoco son máquinas de matar, únicamente se defenderán si se les ataca, lógico, o cuando llevan dias sin comer, entonces es cuando hay que ir con mucho cuidado.
Hay animales que son más "simpáticos" que otros está claro, por ejemplo con un felino, pues mejor no hacer muchas pruebas, no por que sea más agresivo, que lo es, pero es que un simple zarpazo de, por ejemplo un león, te puede arrancar un brazo, o con un lametón de su lengua (que es como una lija del 12) te arranca un cacho de piel.
Podéis hacer una prueba bien simple: cogéis un gato casero de esos "de compañía" que se dejan acariciar, ronronean, te dan vueltas por los pies cuando llegáis a casa, vaya que os conoce. Pues ése mismo gato lo ponéis en una habitación con la puerta cerrada, que no pueda escapar y lo váis acorralando en una esquina y de paso lo asustáis haciendo ruido golpeando con un periódico en el suelo.
Pues ése gato tan manso, que os quiere tanto, que os conoce, que le dáis de comer y es vuestro amigo, como le acerquéis una mano a él en ese momento, casi seguro que os va a pegar un zarpazo, con las uñas fuera, que os va a marcar para unos cuantos días.
Se ha sentido amenazado, y entonces se "olvidan" de quién sois y sus genes salvajes, que aún conserva, le dicen que tiene que defenderse. No por eso es un gato "malo" ni agresivo, simplemente ha hecho lo que tenia que hacer: defenderse de lo que consideraba un ataque.
Cualquier animal, por pequeño que sea, plantará cara y se defenderá por mucha diferencia de tamaño que haya con su "agresor", con lo cual hay que saber que no se les puede acosar hasta ese punto en que no tienen escapatoria posible, mientras la tengan siempre rehuirán la pelea, porque también sus genes le dicen que en una pelea puede salir malherido.
Todo este rollo era para dejar claro que te puedes bañar con los bichos que quieras, en mar abierto, lo más fácil es que en dos segundos se hayan ido a otro sitio y más aún con los peces.
Unas birras para todo el personal amante de los animales.


