Cuando nos sentimos cómodos y ganamos en experiencia nos olvidamos de esos pequeños detalles de seguridad que luego provocan el susto cuando menos nos lo esperamos.
Menos mal que esa misma experiencia, dentro del nerviosismo, hace que tanto tu, como tu almiranta reaccionarais con la cabeza fría.
Me imagino también como lo debió pasar la familia viendo la escena desde tierra.
Fuerza para seguir navegando y olvidad pronto estos malos recuerdos.
Un abrazo para todos (incluída familia) y un brindis por KIRO

, Cruz Roja

y Salvamar

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