Joder, que cabreo me acabo de pillar leyendo este hilo

, y eso que estoy bastante lejos, en el centro de la península.
Como se ha dicho muchas veces, el trato que se le da a las embarcaciones de recreo, persiguiéndonos como si fuésemos delincuentes, es una auténtica sinvergonzonería.
Unos tragos para olvidar las penas
