Aunque nuestra intención sería seguir subiendo hasta Frontignan, o incluso hasta la magnífica Saintes-Mariés-de-la-Mer, en la reserva natural de la Camarga, contamos los días y no nos va a dar para subir tanto y luego volver a tiempo de cumplir con otras citas. Ya sabíamos que este año la aventura tenía que ser algo más breve. De todos modos, la disfrutamos intensamente, desconectamos de todo lo conocido, de las noticias, de las crisis y de los malos rollos. Lo único que realmente encuentro a faltar es "El Mundo Deportivo", que por aquí no se prodiga.
Así que vamos a ir volviendo desde Gruissan con calma, ahora que el viento va a venir portante.

LDN