Cita:
Originalmente publicado por bureba
En la bahía donde amarro de esos hay unos cuántos. Tengo un barco vecino, de ésos regatero de 25 pies que lleva más de 6 o 7 años ahí, sin tocar. De lo poco que recibe es mi mirada lastimosa. No sólo ocupa un amarre, sino que cualquier día comenzará a apoderarse de él un deterioro irresoluble, es el cáncer del abandono.
A veces me dan ganas de soltarle las amarras, izar la mayor y sacarle a dar un paseo a mar abierto. No creo que nadie me reclame nada.
|
Me cito a mí mismo, pues ayer me llevé una alegría.
Por fín el velero del que hablo tiene una manos que le miman. Quizá sea su propietario de siempre que hasta ahora no ha podido hacer nada, o para venderlo, no se

. La cuestión es que está con el casco recien pintado, una retahíla de defensas nuevas, y un aspecto que lo ha mejorado mucho.
Ahora sólo me falta verle navegando.
Un brindis
