La verdad es que es difícil juzgar... no sabes si ese alguien que se compró un barco con toda la ilusión, como lo hemos hecho no sin esfuerzo la mayoría o para demostrar que tiene/tenía, pasa tres pueblos del barco o realmente le da hasta vergüenza para con su propio barco no poder hacerse cargo de él. Tal vez ese abandono es no querer ver la realidad; que realmente debería venderlo (la suma es fácil amarre x12 y otros gastos...) y seguro que en dos años ya empieza a compensar la perdida de valor más el dinero no gastado, incluso regalarlo!
Lo que es cierto es que hay días y noches que paseas por los pantalanes y notas la tristeza de unos barcos que se hicieron para navegar ya sea el domingo o hacer travesías oceánicas y no pasan del mecer de un palmo escaso que les permiten las amarras. Seguro que serían más felices sirviendo incluso como refugio para los peces frente a las redes de arrastre...
Ala, me voy a la cama que estoy muy ñoño

Rondas para todos!