A mí me pasó algo similar, pero ni de lejos como le ha pasado a Kumi. Era el típico chuleta de playa que lo hacía para vacilar ante las gachises. Estaba en la bañera, haciendo un aperitivo con dos colegas, y de repente veo dos manos en la regala y luego asoma un careto acartonado, y dijo: " Oye ¿tenéis agua?. Que sus la pago". Le dimos una botella y se fue. Me acordaré toda la vida, porque era un tío con greñas que llevaba un tatuaje que ponía "Amor de madre". Si llego a ir sólo y de noche me da un infarto del susto.
Saludos...

