Pues me sumo a los noes. Somos el país mas restrictivo sin duda en cuanto a la navegación de recreo y uno de los mas caros. Recuerdo como flipé viendo la bahía de San Francisco repleta de velas blancas o en Florida viendo en cada casa un barquito. En Francia ya lo veis, estamos hartos de ver como los franceses hacen de su ocio náutico una diversión familiar. Yo he visto familias enteras con hijos de muy diferentes edades convivir como vecinos de pantalán y he alucinado con la cultura que tienen de hacer de la navegación y con la navegación turismo y actividad en familia. Admiro mucho eso por que es uno de los problemas que se me plantea ahora, no consigo poner a la familia de acuerdo y estas vacaciones por primera vez desde que tengo hijos cada uno esta en un sitio diferente.
No, no somos un país abierto al mar, aquí los barcos son caros, tienen un impuesto de matriculación absurdo y sin sentido, pagan unas tasas e impuestos surrealistas, los talleres y repuestos salvo honrosas excepciones son un clavadero y encima estamos sometidos a una política de normativa hipertrófica y absurda que en muchos casos es imposible de cumplir. En definitiva no somos para nada un país abierto al mar. Y con el litoral que tenemos no deja de ser paradójico. En fin.
Una pena


